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Equipo de trabajo
Graciela Mingo
Daniel Sain
Pico Martín
Bevilaqcua María Laura
Varela Analía

Resumen
Los avances acontecidos en los ultimos decenios en las Tecnologías de la Información y la Comunicación han traido consigo cambios relevantes al contexto y en particular a las empresas. Sin embargo, aquellas que no se han podido adaptar han perdido competitividad y con esto su capacidad de sobrevivir al entorno.
Con la aparición de internet comenzó a existir un nuevo riesgo denominado infoxicación que es causada por la gran cantidad de datos que existen en el ciberespacio, para lo cual las empresas además de realizar la vigilancia tradicional (estudio de competidores, proveedores, innovaciones en el sector, etc) deberán pasar a realizar vigilancia tecnológica que es "el proceso que detecta información relevante sobre tendencias, novedades de clientes, invenciones y potenciales socios y competidores. Estos datos codificados y analizados brindan la posibilidad de planificar y formular estrategias tecnológicas minimizando la incertidumbre del contexto”, Mincyt. Esto se deberá utilizar en conjunto con la Inteligencia Competitiva que “se ocupa del análisis, el tratamiento de la información, la evaluación y la gestión de los procesos de decisiones estratégicas dentro de las empresas e instituciones, integrando los sistemas de vigilancia tecnológica, comercial, de competidores y entornos, entre otros”. La utilización conjunta permitirá pasar de la infinidad de datos a generar la información para la toma de decisiones estratégicas.
Por lo tanto como objetivo principal del proyecto se pretende analizar la forma en que las empresas del rubro alimenticio de la costa oeste de la provincia de Entre Ríos (departaentos Paraná, La Paz, Diaante y Victoria) utilizan vigilancia tecnológica e inteligencia competitiva; y establecer, a partir de esto, las bases para una metodología formal que sea aplicable a otras industrias, utilizando para ello las nuevas TICs.
La propuesta metodológica para llevar a cabo el proyecto es la realización de una profundización documental con relevamiento de datos secundarios en una primer instancia.
Se trata además de un diseño de  investigación de carácter exploratoria y a su vez descriptivo mediante una doble perspectiva: cualitativa y cuantitativa elaborada de forma tal que desde el proceso hasta sus hallazgos permitan fortalecer el marco conceptual actual y la empírica como fase reveladoras de la cultura de vigilancia e inteligencia competitiva.
Se trabajará, además, con la técnica de sondeo a través de encuestas a fin de determinar cómo las empresas realizan inteligencia y vigilancia competitiva; cuál es el avance del uso de las mismas en su actividad y qué resultados han obtenidos con ellas. Además de conocer la opinión y uso que sobre la vigilancia y la inteligencia  tienen y utilizan los responsables  dentro de sus acciones empresarias.
Se espera con los hallazgos contribuir para la realización de un sistema de vigilancia e inteligencia a las empresas de la región.

Estado del conocimiento sobre el tema

En la actualidad la gestión de  una empresa es una actividad compleja. Se viven momentos de grandes, permanentes y profundos cambios. Esto  produce la aparición continua de nuevos productos, nuevas tecnologías, nuevos competidores o cambios en los gustos y preferencias  de los clientes, que pueden amenazar seriamente la buena marcha de su negocio.
Si analizamos lo que ha pasado en nuestra región en los últimos años podemos afirmar que la desaparición de empresas, muchas de ellas centenarias, se debe mayormente a que  no se adaptaron a estos cambios planteados. Se perdieron puestos de trabajo y generación de riqueza en la región y en la provincia.
Quien gestiona una organización, cualquiera sea ella, debe estar alerta para actuar ante estos cambios, ya sea para neutralizar las amenazas como para aprovechar las oportunidades que las crisis generan. Para ello es requisito ineludible contar con información. La información de ha transformado en un de los recursos más críticos en la gestión de las organizaciones.
Es por ello que los  directivos de las empresas realizan vigilancia.  Es probable que en la mayoría de los casos esta vigilancia sea la que se denomina como “vigilancia tradicional”, o sea hablando con clientes y proveedores, asistiendo a diferentes eventos que se relacionan con su actividad o utilizando información secundaria.
Hasta hace algún  tiempo este tipo de información era suficiente. Hoy con la velocidad de desarrollo de la tecnología y su  impacto en la innovación, la vigilancia debe ser más profunda y sistemática ya que  el progreso técnico  presenta un crecimiento exponencial.
La aparición de Internet no ha hecho más que agravar la sobrecarga de información llegándose a lo que se ha dado en llamar “infoxicación” (Cornella, 1994) y el ruido informativo.
Por otra parte, se hace difícil detectar lo que está sucediendo, ya que buena parte de la información relevante circula a través de los llamados colegios invisibles, esto es, entre grupos de expertos, profesionales o académicos, de diferentes países que se comunican entre sí mediante, por ejemplo, el correo electrónico. O está en forma de literatura gris, es decir, en documentos de difícil acceso que no se distribuyen a través de los canales de difusión convencionales, tales como tesis doctorales, actas de congresos, documentos de trabajo.
Los vertiginosos cambios tecnológicos de los ultimos dos decenios ha traido aparejado consigo, a su vez, nuevas técnicas que permiten transformar los datos en información relevante para la toma de decisiones, es alli donde surgen estas acepciones de "Vigilancia tecnológica" e Inteligencia Competitiva. Siguiendo las definiciones planteadas por un organismo estatal relevante en llevar adelante esta política de acción, encontramos al Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación (MinCyT), quien lleva a cabo un el proyecto denominado Programa Nacional de Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva (VINTEC), y define a la Vigilancia Tecnológica  como “el proceso que detecta información relevante sobre tendencias, novedades de clientes, invenciones y potenciales socios y competidores. Estos datos codificados y analizados brindan la posibilidad de planificar y formular estrategias tecnológicas minimizando la incertidumbre del contexto”. A su vez, se refiere a la Inteligencia Competitiva como el complemento que “se ocupa del análisis, el tratamiento de la información, la evaluación y la gestión de los procesos de decisiones estratégicas dentro de las empresas e instituciones, integrando los sistemas de vigilancia tecnológica, comercial, de competidores y entornos, entre otros”.

Una organización o empresa que realice Vigilancia Tecnológica debe permitir conocer:
•    Las tecnologías en que se está investigando (publicando o patentando) en una determinada área
•    Las soluciones tecnológicas disponibles
•    Las tecnologías emergentes que están apareciendo
•    La dinámica de las tecnologías (qué tecnologías se están imponiendo y cuáles se están quedando obsoletas)
•    Las líneas de investigación y las trayectorias tecnológicas de las principales empresas que compiten en el área
•    Los centros de investigación, equipos y personas líderes en la generación de nuevas tecnologías, capaces de transferir tecnología.
Es evidente que estas informaciones no sólo sirven en proyectos de innovación concretos sino que son de inestimable valor para la elaboración de la estrategia empresarial, entendida como la elección, tras el análisis de la competencia y del entorno futuro, de las áreas donde actuará la empresa y la determinación de la intensidad y naturaleza de esta actuación.
Para tomar decisiones estratégicas es necesario conocer los posibles mercados, las estrategias de los competidores, las oportunidades y amenazas tecnológicas, las regulaciones del gobierno o los acontecimientos políticos. Day (1994) propone las siguientes etapas para evaluar las alternativas estratégicas:
•    Evaluación de las posibilidades del mercado
•    Evaluación de la ventaja competitiva
•    Conocimiento de los requisitos necesarios para una implantación con éxito
•    Evaluación del riesgo de cada alternativa
•    Análisis de la posibilidad de conseguir los resultados financieros esperados
La vigilancia sobre los factores mencionados (mercados, competidores, tecnologías, tendencias…) aporta informaciones de gran utilidad para la correcta elección de la estrategia.
La empresa se mueve pues entre la exigencia de disponer de la mejor información y el desbordamiento producido por la sobreabundancia de documentos de todo tipo. Ante esta situación, ¿cómo organizar la vigilancia?. En la empresa la información suele abordarse de forma descoordinada. Uno de los activos más importante de la misma que es la información, suele ser tratado de forma caótica (Cornella 1994). Es frecuente querer saberlo "todo de todo", lo que conduce generalmente a un trabajo enorme, caro e inútil.
Se hace cada vez más necesaria, pues, la estructuración de la función de vigilancia . El objetivo de la vigilancia consiste en proporcionar buena información a la persona idónea en el momento adecuado (Callon, Courtial y Penan, 1993). La empresa debe decidir, en primer lugar, en qué áreas quiere estar bien informada.
Son posibles diferentes enfoques o criterios para determinar estas áreas. Según Porter (falta año), los factores determinantes de la competitividad de las empresas son los clientes, los proveedores, los competidores, los entrantes potenciales en el mercado y los productos sustitutivos. A partir de ellos la empresa puede organizar su vigilancia en cuatro ejes:
    la vigilancia competitiva se ocupará de la información sobre los competidores actuales y los potenciales
    la vigilancia comercial estudia los datos referentes a clientes y proveedores
    la vigilancia tecnológica se ocupa de las tecnologías disponibles o que acaban de aparecer, capaces de intervenir en nuevos productos o procesos
    la vigilancia del entorno se ocupa de la detección de aquellos hechos exteriores que pueden condicionar el futuro.
Según otros enfoques, como no es posible vigilarlo todo, la empresa debe centrarse en unos pocos factores críticos del éxito de los que depende la buena marcha de la empresa, que deberán ser objeto de una atención especial (Rockard y Bullen, 1981).
Estos factores son inherentes al sector de cada actividad, dependen de los objetivos y la estrategia de la empresa y son variables en el tiempo. Cada empresa deberá reflexionar y decidir sobre los factores sobre los que desea estar bien informada.
La vigilancia en general, puede definirse como:
El esfuerzo sistemático y organizado por la empresa de observación, captación, análisis, difusión precisa y recuperación de información sobre los hechos del entorno económico, social o comercial, relevantes para la misma por poder implicar una oportunidad o amenaza para ésta, con objeto de poder tomar decisiones con menor riesgo y poder anticiparse a los cambios (Palop y Vicente, 1999).
En particular, la vigilancia tecnológica:
Consiste en realizar de manera sistemática la captura, el análisis, la difusión y la explotación de las informaciones técnicas útiles para la supervivencia y el crecimiento de la empresa. Debe alertar sobre toda innovación científica o técnica susceptible de crear oportunidades o amenazas.(falta fuente)
Afortunadamente en los últimos años la vigilancia ha recibido un enorme impulso gracias a diversos factores que se han desarrollado simultáneamente:
a)    la proliferación de las bases de datos,
b)    la expansión prodigiosa de Internet,
c)    los progresos de la Cienciometría, y
d)    la aparición de potentes softwares capaces de tratar grandes cantidades de información.
Las bases de datos constituyen una de las principales fuentes de información para las actividades de vigilancia. Existen desde hace años, pero hasta hace relativamente poco tiempo el acceso a las mismas era demasiado complicado y caro. Actualmente su uso se ha simplificado y con la llegada de las autopistas de la información y de Internet se está extendiendo con rapidez.
En el mismo sentido, desde la segunda mitad de los años noventa Internet está cambiando la forma de vida de las personas, de forma semejante a como lo hicieron en su día la imprenta o la televisión. En Internet hay una concentración de información sin precedentes. Además, cada vez es más frecuente el acceso a bases de datos desde Internet.
Con tanta información Internet se ha convertido en una herramienta muy importante para la vigilancia, y esto se ve favorecido por motores de búsqueda o buscadores que tienen por objeto detectar la información sobre un tema determinado existente en Internet, utilizando palabras clave específicas.
La moderna vigilancia utiliza de forma creciente los aportes de la Bibliometría y la Cienciometría, que permiten tratar, con ayuda de la informática, grandes cantidades de datos. A menudo, ambos términos se utilizan indistintamente, aunque sus diferencias son claras.
La Bibliometría se interesa principalmente por los problemas de las bibliotecas y los centros de documentación, lo que incluye el recuento de artículos y publicaciones. Se ocupa de las clasificaciones por temas, las publicaciones de cada autor, etc.
La Cienciometría, por su parte, designa aquellos trabajos dedicados al análisis cuantitativo de la actividad científica y técnica (Callon y otros, 1993). Se dedica exclusivamente al análisis de los documentos redactados por los investigadores y los técnicos (artículos técnicos y patentes, respectivamente). De alguna manera, intenta identificar las leyes que rigen la actividad científica.
Las señales débiles son informaciones sobre acontecimientos que podrían producirse, a modo de señales de alerta, pistas, rastros en una masa de información. Estas señales de baja intensidad se presentan a menudo en forma de simples indicios. Tomadas aisladamente carecen de significado pero en conjunto toman sentido de forma progresiva.
En los últimos años han aparecido nuevas herramientas que ayudan a la toma de decisiones, tales como el “Data Mining” que básicamente se refiere al análisis de datos numéricos existentes en el interior de la empresa. Puede definirse como:
El tratamiento automático de la información bruta contenida en las bases de datos que permite extraer los esquemas y los modelos más significativos con objeto de presentar a los usuarios conocimientos implícitos, no triviales, desconocidos anteriormente y potencialmente útiles (Dousset y otros, 1998).
El data mining pretende:
•    Descubrir correlaciones inesperadas e inéditas entre cientos de parámetros
•    Segmentar una población en grupos tan homogéneos como sea posible (por ejemplo, descubrir los hábitos de compra de un determinado artículo en unos grandes almacenes por parte de grupos de compradores de distintas edades)
•    Detectar desviaciones anormales
•    Prever tendencias de comportamiento
El data mining utiliza y adapta métodos y técnicas procedentes de disciplinas diversas: estadísticas, análisis de datos, aprendizaje automático, redes neuronales, árboles de decisión, interfaces de visualización gráfica, etc. El tratamiento de los datos exige el previo almacenaje de los datos (data warehouse) de forma que permita un análisis posterior más sofisticado.
Paralelamente ha aumentado el interés y la investigación sobre el “Text Mining”, que puede definirse como el proceso de extracción de información y conocimiento de los textos. Mientras el data mining estudia datos numéricos, el text mining analiza documentos. De modo más formal puede definirse del siguiente modo:
El Text Mining es el proceso consistente en reunir, organizar y analizar gran cantidad de documentos para proporcionar a los analistas y directivos de la empresa informaciones sobre temas concretos que sean útiles para la toma de decisiones, descubriendo relaciones entre distintos hechos (Sullivan, 2001).

Contribución al medio

Este proyecto pretende contribuir mediante una actividad de transferencia al medio productivo y académico respecto de la importancia de la incorporación de actividades de vigilancia e inteligencia competitiva. Esto implica además un aporte concreto para la comunidad toda al permitir hacer más competitiva y sustentables las empresas de la región.
Generar prácticas con las que consigan  mejorar notablemente el conocimiento y gestión de información estratégica para su negocio y orientar la toma de decisiones, apostando por estrategias de negocio diferenciadoras en el mercado.
•    Estar al día con los avances tecnológicos en sus diferentes líneas de acción.
•    Las empresas son las primeras en reconocer mercados con posible interés para entrar, ampliando sus posibilidades de negocio, e incluso si quieren apostar por la internacionalización, la vigilancia tecnológica es clave.
•    Conocer que empresas y países pueden ser líderes en determinadas áreas tecnológicas de interés para su organización y sector, así como cuales pueden ser mercados atractivos para entrar.
•    Detectar tecnologías emergentes, encontrar tecnología disponible que puede aportar al negocio y saber también cuando una tecnología inicia su fase de obsolescencia para tomar decisiones y apostar por estrategias diferenciadoras en su mercado.
•    En el caso de los investigadores, ahorran tiempo y esfuerzo evitando errores como por ejemplo conociendo de antemano otros trabajos ya realizados por diferentes grupos de investigación y valiéndose de estos para mejorar sus propios desarrollos. Y están en mayor capacidad de desarrollar o aplicar nuevas invenciones de libre disposición.
Además, es necesario aumentar la capacitación en el uso de herramientas de apoyo para esta labor, principalmente en la PYME que es donde más carencias detectamos; y mejorar la capacitación en la interpretación de gráficas, señales e indicadores de Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva para promover su adecuada explotación.
Pensar en retos es pensar en redes, cómo construir redes de cooperación y trabajo en red a través de Internet, donde los miembros de estas comunidades interactuén entre si, favoreciendo sinergías y oportunidades de negocio; intercambiando opiniones y experiencias con expertos; apostando por abrirse a la internacionalización y nuevos mercados tecnológicos, entre otros.
Antes hablábamos de la importancia de actuar en red y generar sinergías como estrategias de progreso y competitividad en el mundo actual, esto es fundamental para caminar hacia una verdadera efectividad de la cooperación para empresas, instituciones y ciudadanía. Las universidades pueden orientar sus trabajos de investigación a satisfacer necesidades de nuestras propias empresas, y a su vez, el conocimiento de sus potencialidades e investigaciones ayuda a favorecer su directa implantación en la industria.

Fuente: proyecto enviado por la profesora Graciela Mingo